Cipolletti busca diseñar su nuevo bolardo urbano con un concurso abierto y premios de hasta $2 millones

La convocatoria está dirigida a estudiantes, profesionales, artistas, diseñadores y al público en general, sin necesidad de contar con un título profesional. La iniciativa, impulsada por Cimalco Patagonia junto con dos universidades y el Municipio, busca convertir la identidad de Cipolletti y el Alto Valle en una pieza de mobiliario urbano. Hay tiempo para presentar propuestas hasta el 6 de noviembre.
17/10/2026

En el marco de los 123 años de Cipolletti, se lanzó un concurso abierto para diseñar el nuevo bolardo urbano de la ciudad, un elemento destinado a proteger espacios peatonales y ordenar la circulación. La propuesta busca reunir creatividad, identidad regional e innovación para que el diseño seleccionado pueda transformarse en una pieza concreta del paisaje urbano.

La iniciativa es impulsada por la empresa Cimalco Patagonia, junto con la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), la Universidad de Flores (UFLO) y la Municipalidad de Cipolletti. La convocatoria es gratuita y está abierta tanto a personas vinculadas con disciplinas como arquitectura, ingeniería y diseño como a artistas, técnicos y vecinos interesados en participar.

El objetivo es que el proyecto ganador no quede solamente en una representación gráfica, sino que avance hacia su desarrollo técnico y la fabricación de un prototipo en hormigón premoldeado, a cargo de Cimalco Patagonia. Esta instancia estará sujeta a la validación técnica y a los acuerdos institucionales correspondientes.

Qué es un bolardo y para qué sirve

Un bolardo es un elemento de mobiliario urbano, generalmente vertical y de baja altura, que se utiliza para delimitar espacios y proteger sectores peatonales. Puede instalarse en veredas, plazas y entornos escolares para evitar que los vehículos invadan esas áreas, además de ordenar accesos a calles peatonales, zonas residenciales y estacionamientos.

También se emplea para resguardar frentes comerciales, cajeros automáticos y monumentos ante posibles impactos de vehículos.

En este concurso, el desafío consiste en diseñar una pieza funcional y fabricable que, además de cumplir con su propósito, represente características propias de Cipolletti y del Alto Valle.

La identidad de Cipolletti como inspiración

El eje conceptual de la convocatoria es el ADN cipoleño y valletano. Cada participante podrá interpretar libremente aquellos elementos que considera representativos de la ciudad y su entorno: la historia, la gente, el paisaje, la producción y el crecimiento urbano.

Entre las posibles fuentes de inspiración se mencionan las chacras, los canales de riego, los ríos, las bardas, el ferrocarril y el patrimonio local, aunque las propuestas podrán desarrollar cualquier mirada creativa sobre la identidad regional.

La convocatoria no exige un título profesional, matriculación ni conocimientos obligatorios de programas de diseño asistido por computadora (CAD). Se aceptarán presentaciones individuales o grupales, con la intención de ampliar la participación y sumar distintas perspectivas.

Cuáles son los premios y cuándo se conocerá el resultado

El concurso reconocerá tres propuestas. El primer premio será de $2.000.000, el segundo de $1.000.000 y el tercero de $500.000.

Además de la distinción económica, el diseño seleccionado en primer lugar podrá avanzar hacia el desarrollo técnico y la fabricación de un prototipo, sujeto a las evaluaciones y acuerdos previstos por la organización.

El cronograma establece que la recepción de propuestas estará abierta hasta el 6 de noviembre de 2026. Luego, entre el 7 y el 12 de noviembre, el jurado realizará la revisión de admisibilidad, la evaluación técnica y la selección de los proyectos. El anuncio de los ganadores y la entrega de premios están previstos para el viernes 13 de noviembre.

Las consultas sobre las condiciones de participación pueden enviarse al correo electrónico [email protected].

La iniciativa busca poner en valor el talento local y vincular el diseño con el desarrollo productivo, académico e institucional, con la posibilidad de incorporar a la ciudad una pieza urbana concebida desde la propia identidad de Cipolletti y el Alto Valle.