Cipolletti va por el ascenso en una final que puede cambiar su historia
Llegó el día que Cipolletti esperó durante toda la temporada. Este domingo, el Albinegro se juega el primer ascenso a la Primera Nacional en una final frente a San Martín de Formosa, en el estadio Juan Pablo Francia de Sportivo Belgrano, en San Francisco, Córdoba. El encuentro comenzará a las 15 y tendrá como árbitro a Matías Billone Carpio.
La expectativa desbordó los límites de la ciudad. Los hinchas agotaron las 4.000 entradas disponibles para acompañar al equipo y cientos de simpatizantes emprendieron el viaje por distintos medios. El club organizó 17 colectivos, cuyos cupos se agotaron rápidamente, mientras otros fanáticos eligieron trasladarse en vehículos particulares y por vía aérea.
En Cipolletti, la final se vive como una oportunidad largamente esperada. El equipo rionegrino busca regresar a la segunda división, una categoría en la que no compite desde la temporada 2000/2001.
El camino del Albinegro hasta la final
El conjunto dirigido por Fabián Enríquez construyó su clasificación a partir de la regularidad y la capacidad de responder en los momentos decisivos. Después de una etapa inicial con altibajos, logró consolidarse y sostener una campaña que lo llevó hasta la definición por el ascenso.
En los cruces eliminatorios dejó en el camino a Sol de América de Formosa y a Alvarado de Mar del Plata. Frente al conjunto formoseño, revirtió la derrota por 1 a 0 en la ida con una contundente victoria por 6 a 1 en la revancha. En semifinales, superó a Alvarado por 1 a 0 en La Visera de Cemento y sostuvo la ventaja con un empate sin goles en Mar del Plata.
La fortaleza defensiva y el aporte de sus delanteros fueron claves en el recorrido. Facundo Crespo, Cristian González y Víctor Manchafico se destacaron en el fondo, mientras que Nicolás Peralta, Federico Acevedo y los volantes Andrés Almirón y Gonzalo Lucero aportaron goles en distintos tramos del campeonato.
Para esta final, la información publicada por Diario Río Negro anticipó el regreso de Federico Acevedo, ausente en la revancha con Alvarado por una suspensión, y señaló que Manchafico llegaba con una molestia física, aunque se esperaba que pudiera jugar.
Un rival que también quiere hacer historia
Del otro lado estará San Martín de Formosa, un equipo que se destacó durante la temporada y llegó a la definición sin perder sus cruces eliminatorios. Terminó primero en las dos fases de grupos y eliminó a Olimpo de Bahía Blanca en semifinales, con un resultado global de 3 a 1.
El conjunto formoseño también tiene una motivación especial: el año pasado perdió la final por el segundo ascenso frente a Atlético de Rafaela y ahora buscará concretar su primera llegada a la segunda categoría del fútbol argentino.
La definición será a partido único en cancha neutral. El ganador obtendrá el ascenso directo a la Primera Nacional, mientras que el equipo que pierda conservará una oportunidad de pelear por el segundo boleto a través de los playoffs de la Reválida.
La ilusión de una ciudad entera
Cipolletti llega a esta cita con el respaldo de miles de hinchas que acompañaron al equipo durante el campeonato y que ahora esperan el desenlace de una temporada que puede quedar entre las más recordadas por el club.
La final en Córdoba representa mucho más que un partido: es la posibilidad de volver a una categoría que el Albinegro conoce y que hace un cuarto de siglo no integra. A las 15, con la pelota en juego, el equipo tendrá la oportunidad de transformar esa ilusión en un ascenso.