Río Negro busca prevenir las caídas en personas mayores y preservar su autonomía
Las caídas representan uno de los principales riesgos para la salud y la autonomía de las personas mayores. Con ese diagnóstico, la legisladora rionegrina Ofelia Stupenengo (PRO) presentó un proyecto de ley que propone implementar un programa provincial orientado a prevenir este tipo de accidentes entre las personas de 60 años o más.
La iniciativa plantea abordar el problema desde distintos ámbitos, con acciones de concientización, actividad física adaptada, detección temprana de factores de riesgo y recomendaciones para mejorar las condiciones de seguridad en viviendas, edificios públicos y espacios de uso común.
En los fundamentos del proyecto, Stupenengo sostiene que las caídas “constituyen un importante problema de salud”, particularmente entre las personas mayores, y remarca que no deberían considerarse una consecuencia inevitable del envejecimiento.
Según la legisladora, estos episodios pueden reducirse mediante la identificación anticipada de los factores que aumentan el riesgo. En ese sentido, cita a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la que atribuye la consideración de las caídas como la segunda causa mundial de muerte por traumatismos involuntarios.
Un programa con acciones de prevención
La propuesta establece que la implementación y coordinación del programa quede a cargo de la Secretaría de Políticas Públicas y Personas Mayores.
Entre las acciones previstas se encuentran campañas de prevención y concientización en centros de jubilados y residencias para personas mayores. También contempla facilitar el acceso a actividades físicas orientadas a mejorar el equilibrio y la marcha.
El programa propone además trabajar de manera articulada con el Ministerio de Salud para realizar evaluaciones periódicas de los principales factores que pueden incrementar el riesgo de sufrir una caída.
La iniciativa busca que la prevención no quede limitada al ámbito sanitario y contempla también las condiciones físicas de los lugares donde viven y circulan las personas mayores.
Adaptar viviendas y espacios públicos
El proyecto plantea difundir recomendaciones de accesibilidad y seguridad para viviendas, edificios públicos y espacios de uso común.
Entre las medidas mencionadas aparecen la instalación de pasamanos, superficies antideslizantes y una iluminación adecuada, además de una correcta señalización de obstáculos que puedan provocar accidentes.
También se prevé evaluar mecanismos de asistencia para adecuar las viviendas de personas mayores que se encuentren en situación de vulnerabilidad.
El objetivo es reducir aquellos factores del entorno que pueden favorecer las caídas y facilitar que las personas mayores puedan continuar desarrollando sus actividades cotidianas con mayor seguridad.
Un registro para conocer la situación
La iniciativa también incorpora un componente de información y seguimiento. Para ello, establece que el área de Estadísticas del Ministerio de Salud recopile y sistematice datos relacionados con lesiones, internaciones y discapacidades derivadas de caídas.
La información permitiría contar con datos específicos para dimensionar el problema y orientar futuras políticas de prevención.
El proyecto además faculta al Poder Ejecutivo a realizar las modificaciones presupuestarias necesarias para implementar el programa e invita a los municipios de la provincia a adherir a la iniciativa.
El crecimiento de la población mayor
En los fundamentos, Stupenengo también hace referencia al proceso de envejecimiento poblacional. Según los datos citados en el proyecto, Río Negro cuenta con aproximadamente 137 mil personas mayores sobre una población de unos 700 mil habitantes, lo que representa más del 20% del total provincial.
Para la autora, avanzar en medidas de prevención permitiría reducir lesiones y, al mismo tiempo, evitar que una caída termine generando pérdida de independencia.
En ese sentido, sostiene que generar condiciones más seguras contribuye a proteger la autonomía, la independencia y la dignidad de las personas mayores.