Estados Unidos enviará una misión a Argentina para avanzar con inversiones por hasta US$7.000 millones
El Gobierno nacional recibirá la próxima semana al titular de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de Estados Unidos, Ben Black, en una visita destinada a avanzar en la puesta en marcha del Corredor Andes-Atlántico, un programa de cooperación bilateral que prevé movilizar financiamiento por hasta US$7.000 millones para proyectos de infraestructura, energía, minería y tecnología.
Según fuentes oficiales, Black arribará a Buenos Aires el 9 de octubre y mantendrá reuniones con funcionarios del área económica, responsables de infraestructura y representantes de la Casa Rosada para definir las primeras iniciativas que podrían incorporarse al esquema de financiamiento impulsado por Washington.
La visita se inscribe en la nueva etapa operativa del Corredor Andes-Atlántico, presentado oficialmente el pasado 23 de septiembre en Nueva York. La iniciativa busca fortalecer la conectividad logística y energética entre el noroeste argentino, Vaca Muerta, la Hidrovía Paraná-Paraguay y los puertos del Atlántico mediante inversiones en transporte, redes eléctricas, ductos y sistemas digitales.
La DFC es uno de los organismos que la administración estadounidense prevé utilizar para estructurar parte de las inversiones. La agencia tiene capacidad para otorgar préstamos, garantías financieras, seguros contra riesgos políticos y participar en proyectos junto al sector privado.
No obstante, los US$7.000 millones anunciados forman parte de un marco de financiamiento más amplio acordado entre Argentina y el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM), destinado a respaldar iniciativas estratégicas hasta 2027.
El programa contempla inversiones en sectores considerados prioritarios para ambos países, entre ellos energía, minerales críticos, infraestructura digital, redes de transmisión eléctrica y tecnologías avanzadas.
Uno de los proyectos más avanzados dentro de esta agenda es Argentina LNG, encabezado por YPF junto con la italiana ENI y la emiratí XRG. Para esta iniciativa, el EXIM estadounidense emitió una propuesta indicativa y no vinculante de financiamiento por hasta US$6.000 millones destinada a respaldar la adquisición de bienes y servicios de origen estadounidense.
El proyecto prevé la producción de gas natural en Vaca Muerta, su procesamiento, transporte mediante gasoductos y posterior exportación a través de unidades flotantes de licuefacción frente a la costa de Río Negro. Según las estimaciones de YPF, las primeras plantas podrían comenzar a operar en 2031.
Además de la infraestructura energética, el plan bilateral incluye el análisis de inversiones en concesiones ferroviarias de carga, corredores logísticos para el transporte de hidrocarburos y minerales, ampliación de puertos y conexiones estratégicas con la Hidrovía.
La agenda también incorpora proyectos relacionados con la explotación y transporte de litio, cobre, petróleo y gas, junto con obras de transmisión eléctrica destinadas a acompañar el crecimiento de la producción energética y minera.
En el segmento tecnológico, las conversaciones incluyen inversiones en redes de fibra óptica, conectividad satelital, cables submarinos, centros de datos para inteligencia artificial e infraestructura de telecomunicaciones.
La visita de Black será seguida por la del subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, prevista para finales de octubre. Fuentes oficiales señalaron además que para noviembre está programada la llegada del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, en el marco de una gira regional.
El objetivo inmediato de las reuniones previstas para la próxima semana será definir una cartera inicial de proyectos, establecer los mecanismos de financiamiento y determinar la participación de organismos estadounidenses y empresas privadas en las futuras inversiones asociadas al Corredor Andes-Atlántico.
Agencia NA.