Río Negro aprobó la Ley Federico para garantizar una comunicación más inclusiva
La Legislatura de Río Negro aprobó por unanimidad el proyecto conocido como “Ley Federico”, una iniciativa que busca avanzar hacia una comunicación más accesible e inclusiva en distintos espacios de la provincia.
La propuesta, presentada por las legisladoras Lorena Yensen y Elvi Cides (JSRN), establece la incorporación de tableros de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) en ámbitos de salud, educación, cultura, turismo, administración pública y espacios públicos.
Estos sistemas están destinados a personas que presentan dificultades totales o parciales para expresarse mediante el lenguaje oral y utilizan pictogramas para construir mensajes, expresar necesidades, comunicar situaciones o pedir asistencia.
Una ley que nació de una historia personal
El nombre de la iniciativa surge de la historia de Federico, un joven de 25 años de Viedma que nació con síndrome de Angelman, una condición que le impide utilizar el lenguaje oral.
Durante el tratamiento del proyecto, Yensen destacó que Federico “sí quería comunicarse, sí quería participar, sí quería hacerse entender” y explicó que su familia fue pionera en la provincia en la búsqueda de herramientas alternativas para facilitar su comunicación.
A partir de esa experiencia, sus familiares acercaron a las legisladoras la propuesta de generar una normativa que permitiera que estas herramientas estuvieran disponibles para muchas otras personas que las necesitan.
Los potenciales beneficiarios incluyen a personas con autismo, parálisis cerebral o afasia, adultos mayores y también quienes puedan quedar temporalmente imposibilitados de hablar como consecuencia de un accidente o una situación traumática.
Cómo funcionan los tableros
Los tableros CAA utilizan pictogramas universales que permiten señalar imágenes, palabras, acciones, necesidades o situaciones para construir mensajes.
Durante la sesión, Yensen llevó uno de estos tableros al recinto y explicó que puede utilizarse, por ejemplo, para comunicar que una persona está asustada, describir un robo, identificar a alguien involucrado en una situación o solicitar ayuda.
También pueden resultar útiles en hospitales para pedir asistencia, comunicarse con médicos o enfermeros y expresar necesidades básicas, así como en las escuelas para favorecer la participación de niños y niñas en las actividades.
La iniciativa contempla tanto sistemas aumentativos o complementarios, para quienes pueden pronunciar algunas palabras pero tienen dificultades para formar frases, como sistemas alternativos o sustitutivos, destinados a quienes no pueden utilizar el lenguaje oral.
Yensen destacó que se trata de herramientas de bajo costo y sostuvo que pueden contribuir a que muchas personas tengan mayor autonomía y no dependan completamente de otra persona para comunicarse.
El desafío de eliminar las barreras
Uno de los principales argumentos de la iniciativa plantea que las dificultades de comunicación no deben ser consideradas únicamente como una característica individual, sino también como una consecuencia de las barreras que existen en el entorno.
En ese sentido, Yensen sostuvo que cuando una persona no puede comunicarse, “la falla no está en la persona, sino que está en nosotros, en el entorno o en la sociedad”, en referencia a la necesidad de generar condiciones que permitan una verdadera inclusión.
El Ministerio de Desarrollo de Río Negro brindó su aval al proyecto y tendrá a su cargo la implementación de los sistemas.
Con la aprobación unánime de la Legislatura, los tableros de Comunicación Aumentativa y Alternativa pasan a formar parte de una política pública provincial orientada a garantizar el derecho a comunicarse, participar y desenvolverse con mayor autonomía.
La autora de la iniciativa destacó además que Río Negro se posiciona a la vanguardia en esta materia, al señalar que no existe actualmente otra provincia argentina que haya establecido mediante una ley un mecanismo de estas características para garantizar formas alternativas de comunicación.